Siempre se habla que uno valora a las personas y las cosas cuando ya no las tiene. En este caso no es así. Sé que quedaron muchas cosas pendientes pero Dios es más fuerte que todo y es él quien decide.
Ya sabemos que el cuchillo de la auyama solo lo conoce el cuchillo y sabrá Dios qué tan profundas eran tus heridas. Al sol de hoy no he hecho lo que te prometí el día de tu partida, no porque lo olvidara, ni porque no pueda, sino, porque me privaron de esos roles, más, siempre mientras esté aquí estaré dispuesta, el señor me mostrará el momento y él hará su obra.
Todo será al tiempo de Dios, no al de los hombres.

